La variedad de síntomas que se presentan estos trastornos llevan a los pacientes a recorrer los consultorios de los médicos con distintas especialidades (clínicos, neurólogos, endocrinólogos, etc.) sin encontrar un diagnóstico correcto y por lo tanto un tratamiento adecuando.
En la actualidad hay consenso en cuanto a que lo indicado en estos casos es el que tratamiento que integra la medicación y la psicoterapia. La medicación no siempre es imprescindible y será o no utilizada de acuerdo a la necesidad del paciente, en cambio la psicoterapia "cognitivo-conductual" es el pilar de la recuperación y el mantenimiento de la mejoría.
Terapia Cognitivo-Conductual
La terapia Cognitiva es un tratamiento activo, flexible y cooperativo, y en general de corto plazo. Se base en la teoría de que los afectos y la conducta de un individuo están determinados en gran medida por el modo que tiene dicho individuo de procesar la información (todos los estímulos provenientes tanto del mundo externo como del mundo interno) y dar significado a los hechos. Dicho de otra manera, lo que pensamos acerca del mundo, de los demás y de nosotros mismos, condiciona nuestros estados de ánimo y nuestra conducta.
Las personas que sufren de este tipo de trastornos decodifican la información que reciben en términos de peligroso - no peligroso. La terapia Cognitiva busca flexibilizar y ampliar el abanico de significados posibles.
El paciente junto con el terapeuta, a través de las sesiones y de las tareas que realiza en su casa, se entrena en detectar sus pensamientos y en reconocer su estilo propio de atribución de significados, para reemplazar o modificar aquellos que no resultan útiles para una mejor calidad de vida.
La terapia Cognitiva se complementa con una terapia Conductual donde a través de la realización de prácticas, ejercicios y exposiciones, la persona pone a prueba y ejercita los nuevos estilos de pensamiento adquiridos a través del trabajo psicoterapéutico
La combinación de ambas terapias permite a la persona que sufre estos trastornos conocer y cambiar su estilo de pensamiento, lo que lleva a un cambio en el comportamiento, para lograr así, una mejora significativa en la calidad de vida.